Biometría para agilizar los trámites migratorios

Desde hace algunos años, la tecnología biométrica tiene cada vez más presencia en nuestra vida cotidiana, como así lo han demostrado algunos fabricantes de dispositivos móviles y digitales o entidades bancarias que se han ido subiendo, poco a poco, al tren de la biometría aplicada al día a día de los usuarios.

Por supuesto, era cuestión de tiempo que esta ciencia se hiciese un hueco en el sector aeroportuario: hoy en día la biometría es un método de identificación frecuente en buena parte de los aeropuertos del planeta, especialmente en los de Europa y Estados Unidos.

Pero ¿en qué consiste exactamente esta técnica? ¿De qué manera puede ser útil en los trámites de un terminal? En resumidas cuentas, la biometría es una técnica basada en el reconocimiento humano gracias al análisis de los rasgos físicos o conductuales del sujeto estudiado. Algunos ejemplos de cómo el cuerpo humano puede evidenciar quiénes somos están, literalmente, en la palma de la mano: las huellas dactilares, la geometría y las venas de nuestras manos son características físicas invariables, como también lo son el iris o ciertos patrones faciales. Del mismo modo, la forma en que nos comportamos o nos movemos puede revelar quiénes somos: nuestra firma o nuestro paso son dos buenos ejemplos de ello.

Teniendo en cuenta que los aeropuertos son espacios donde la identificación y el reconocimiento de personas es un trámite cotidiano y multitudinario, no resulta muy complicado deducir que la tecnología biométrica puede representar un gran apoyo en las gestiones aeroportuarias.

Uno de los últimos organismos en incorporar el uso de esta técnica es el Aeropuerto Internacional de Carrasco, el más importante de Uruguay. En este caso concreto, el organismo ha implantado una serie de pasarelas con tecnología biométrica con el fin de agilizar los trámites migratorios del aeródromo, aligerando así el flujo de pasajeros y acortando los tiempos de espera.

El sistema en cuestión, bautizado como Easy Airport y desarrollado junto con el Ministerio del Interior y la Dirección Nacional de Migración uruguayos, lleva algo más de un año funcionando con éxito en el área de llegadas. Ahora, la noticia está en la reciente incorporación de este mismo sistema de pasarelas en la zona de salidas con un claro objetivo: lograr que los pasajeros realicen sus trámites en menos de 15 segundos, disminuyendo de esa forma los 45 segundos que implica realizar el proceso a través del sistema manual de migraciones. De hecho, el tiempo récord alcanzado con este innovador procedimiento fue un ingreso al país llevado a cabo en 7,2 segundos.

Otro de los beneficios que aporta Easy Airport es el notable incremento de la seguridad que implica el uso de tecnología biométrica para identificar a los pasajeros. El sistema valida los documentos y la identidad del usuario mediante el uso de biometría del rostro obteniendo una captura facial del pasajero y, si es necesario, una huella dactilar.

La incorporación de estas pasarelas en el área de salidas del Aeropuerto de Carrasco constituye un hecho histórico para Uruguay, ya que por primera vez los pasajeros pueden salir del país utilizando un proceso biométrico automatizado. La idea del proyecto es que, al menos inicialmente, las nuevas pasarelas del sector puedan ser utilizadas por personas mayores de 18 años que porten pasaporte uruguayo con chip.

Del mismo modo, para medir y gestionar eficazmente los tiempos de espera, el aeropuerto cuenta con un sistema de gestión de filas que utiliza sensores ópticos 3D para controlar la cantidad de pasajeros que hay en la cola, así como el tiempo que implicará el proceso migratorio y de seguridad. Además, los periodos de espera en los puestos de control de partidas pueden ser consultados por los propios usuarios en la web del aeródromo.

Otra de las funcionalidades implantadas en el Aeropuerto de Carrasco son una serie de señales de alarma que se activan cuando los tiempos están siendo superiores a lo establecido. Esta estrategia forma parte de uno de los objetivos marcados por el organismo: que al menos el 90 % de los pasajeros permanezca menos de diez minutos en la cola.

Después de los buenos resultados obtenidos hasta la fecha en el área de llegadas ―durante el pasado mes de octubre, el 32 % de las entradas al país se hizo a través de estas pasarelas―, es sencillo presuponer que el sistema de pasarelas Easy Airport registrará unas cifras satisfactorias también en la zona de salidas. El tiempo lo dirá.