«La innovación y la transformación digital son los ejes prioritarios de nuestro plan estratégico»

En mayo de 2015, Ángel Luis Arias Serrano (Madrid, 1960) fue nombrado nuevo director general de ENAIRE, organismo encargado de la gestión de la navegación aérea en España. Ángel Luis Arias es ingeniero aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid y forma parte del Cuerpo Militar de Ingenieros Aeronáuticos del Ejército del Aire y del Cuerpo Civil de Ingenieros Aeronáuticos.

Entre 2012 y 2015 ocupó el cargo de director general de Aviación Civil, puesto en el que ha ejercido las funciones de presidente del Consejo Rector de la Agencia de Seguridad Aérea (AESA). A su vez, ha sido miembro de los consejos de administración de ENAIRE y de SENASA, así como vicepresidente de la Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (EUROCONTROL). El pasado 29 de diciembre, el Consejo de Ministros le concedió la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo blanco.

La mayor parte de la trayectoria profesional de Ángel Luis Arias ha estado vinculada a Aena, entidad en la que ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad técnica y de gestión, y que recientemente lo ha nombrado consejero. Arias también ha sido miembro de distintos grupos de trabajo y comités relacionados con la aviación civil como la OACI, la Unión Europea o la Agencia Espacial Europea. Además de esto, en 1998, la Comisión Europea lo nombró vicepresidente del Grupo de Expertos para el Estudio y Definición del Futuro Sistema de Transporte Europeo.

ENAIRE nació a mediados de 2014, con la separación de los aeropuertos y la gestión de la navegación aérea. Explíquenos en qué consistió esa división y cuál es el papel actual de ENAIRE.

ENAIRE es el gestor nacional de servicios de navegación aérea y cuarto proveedor en Europa por volumen de tráfico aéreo. Desde sus cinco centros y veintidós torres de control se gestionan dos millones de vuelos anuales (2017), prestando servicios en un espacio aéreo de más de dos millones de kilómetros cuadrados bajo las máximas estratégicas de la seguridad, la eficiencia, la calidad y la sostenibilidad medioambiental.

ENAIRE posee una larga tradición en la prestación de servicios de navegación aérea, constituyéndose, tal y como es hoy, en 2014, con la publicación del Real Decreto-Ley 8/2014, de 4 de julio, ratificado posteriormente en la Ley 18/2014, de 15 de octubre. Esta ley estableció un nuevo marco regulatorio por el cual la antigua Aena E.P.E. pasó a llamarse ENAIRE, y la entonces Sociedad Mercantil Estatal Aeropuertos S.A., creada en diciembre de 2010, se denominó Aena S.A.

De igual forma, en esta ley se autoriza a ENAIRE a seguir siendo responsable de la gestión de la navegación aérea en España, al mismo tiempo que se la designa titular del 51 % de las acciones de Aena S.A., abriendo al capital privado el 49 % restante.

El Grupo ENAIRE, adscrito dentro del Grupo Fomento, está conformado por la propia ENAIRE, la Fundación ENAIRE, las participadas INECO (45,85 %), CRIDA (66,66 %), Grupo EAD (36 %), entre otras participaciones, además del comentado 51 % de Aena SME, S.A.

Las cifras de cierre de año revelan que ENAIRE gestionó, en 2017, casi dos millones de vuelos, lo que significa que el tráfico aéreo en España continúa creciendo de manera ininterrumpida. ¿Cuáles son sus valoraciones a este respecto? 

ENAIRE gestionó cerca de dos millones de vuelos, con una media de 5500 vuelos diarios y un crecimiento del 6,7 % respecto al año anterior. La valoración es muy positiva puesto que, hasta diciembre, llevamos 51 meses de subida de tráfico ininterrumpida. De hecho, en los últimos cuatro años, la media de crecimiento por año ha sido del 5,3 %, lo que supone 370 000 vuelos más que en el año 2013.

Este crecimiento es superior al de Europa (2,6 % en 2017), y el mayor de los cinco países europeos más significativos, entre los que se incluye España: Alemania, con un 3,6 %; Francia, con 3,8 %; Reino Unido, 3,5 %; e Italia, 3 %). Esta situación se debe fundamentalmente a que los principales países que contribuyen al tráfico aéreo español también han incrementado sus vuelos con respecto al año pasado.

El tráfico aéreo internacional es el que tiene un mayor número de vuelos en España, siendo el segundo país receptor de turistas, por detrás de Francia y por delante de EE.UU. De cada diez turistas que llegan a nuestro país, ocho lo hacen por vía aérea.

El informe del 2017 del Foro Económico Mundial sobre la competitividad en el sector del turismo y los viajes sitúa de nuevo a España en el número uno de su ranking mundial, once puntos por encima del informe publicado en 2015.

Con todo, se ha registrado una ligera caída en el tráfico aéreo entre España y Reino Unido. ¿Cree que es un efecto directo del brexit? ¿Temen que el impacto pueda llegar a ser mucho mayor? 

El tráfico aéreo entre España y Reino Unido en el año 2017 ha aumentado un 7,7 % con respecto al año pasado; sin embargo, es cierto que desde el mes de octubre se ha observado una desaceleración relevante, incluso un descenso en el número de vuelos en noviembre (-4,3 %) y diciembre (-5,5 %) con respecto al año anterior.

En estos momentos, no podemos asegurar que la caída registrada en estos dos últimos meses en los flujos de tráfico entre España y Reino Unido sea ocasionada directamente por el efecto del brexit, ya que existen otros factores que han podido afectar al comportamiento del tráfico aéreo. Por un lado, la devaluación de la libra esterlina con respecto al euro y sus consiguientes efectos negativos, que se terminan trasladando a la vida real con un cierto desfase de tiempo. Por otro, el cierre de la compañía aérea Monarch, que representaba el 8 % del flujo aéreo con el Reino Unido. En último lugar, la mejora del comportamiento de otros mercados, como pueden ser Marruecos, Túnez, Egipto o Turquía.

La tendencia del tráfico aéreo en los próximos meses estará influenciada por la situación económica del Reino Unido y el marco que, en materia de aviación, establezcan las autoridades.

A finales de 2017 ENAIRE publicó que había hecho una importante inversión en la mejora de ICARO, un sistema que proporciona información de tipo aeronáutica y meteorológica antes del vuelo. ¿Podría explicarnos en qué consiste exactamente este sistema y de qué modo resulta útil al personal en tierra y de vuelo?

La modernización tecnológica, por la vía de la innovación y la transformación digital, es uno de los pilares del plan estratégico de ENAIRE, Plan de Vuelo 2020, que contempla una inversión de 300 millones a lo largo de cuatro años (2017-2020). Invertir en este sistema es, por tanto, parte de este plan de modernización orientado a atender las necesidades de nuestros clientes  y a incorporar nuevas tecnologías en línea con los requerimientos del Cielo Único Europeo.

El sistema ICARO es una pieza fundamental para los usuarios de los servicios de navegación aérea, ya que les facilita la planificación del vuelo de forma integrada. Esto se consigue proporcionando información meteorológica y aeronáutica de la ruta, y permitiendo que los trámites de presentación del plan de vuelo se hagan online. En resumen, toda la información es accesible a través de internet desde cualquier lugar, sin necesidad de comunicaciones telefónicas o de personarse en dependencias aeronáuticas, proporcionándole, además, notificaciones sobre el estado de su plan de vuelo por correo electrónico o en PDF.

En la actualidad, el sistema ICARO dispone de más de 300 clientes ubicados en las dependencias de los aeropuertos, ya sean estos de la red de Aena, aeródromos privados o bases aéreas. Además, cuenta con más de 1100 usuarios registrados.

Del mismo modo, ICARO también facilita información al sistema de control de tráfico aéreo (SACTA), herramienta empleada por los controladores para la prestación del servicio de control tanto en el ámbito de ruta como en los aeropuertos.

La revolución digital está afectando a casi todos los sectores; los puestos de trabajo y las empresas se están modernizando a gran velocidad, incorporando tecnología y software cada vez más avanzado. ¿De qué modo está afectando esto a la industria de la navegación aérea? ¿Cómo se está adaptando ENAIRE a estos nuevos avances?

ENAIRE está decididamente comprometida con la transformación digital. Como reflejo de la voluntad y el compromiso de ENAIRE con la innovación y el desarrollo tecnológico, en nuestro plan interno de actuación la digitalización sigue manteniendo esa función central, no solo por la importancia que se le ha dado en Europa, sino principalmente porque creemos en el beneficio que puede aportar a nuestra sociedad. El Plan de Vuelo 2020 de ENAIRE contiene un plan específico dirigido a la incorporación progresiva de la digitalización como eje de nuestra actividad y negocio.

A escala nacional, la digitalización también está suponiendo una nueva pauta para todos los agentes, y existe una intención manifiesta de acometer este reto digital. El Plan de Innovación para el Transporte y las Infraestructuras, llevado a cabo por el Ministerio de Fomento, supone la hoja de ruta para las actividades en materia de innovación previstas por las empresas e instituciones del Grupo Fomento, siendo la digitalización transversal a todas ellas. ENAIRE participa en 17 iniciativas de este plan, todas ellas con el ánimo de acelerar la incorporación de la tecnología al servicio del bienestar de las personas.

En lo referente a la navegación aérea europea, la digitalización también se presenta como un área de trabajo principal y transversal que afecta a todos los contenidos del programa SESAR 2020, proyecto europeo de innovación y desarrollo para la construcción del Cielo Único Europeo.

ENAIRE participa de forma activa en este programa a través de 19 de sus 25 proyectos, todos ellos muy ligados a la evolución y modernización de los sistemas e infraestructuras de la navegación aérea. Las soluciones desarrolladas por el programa se caracterizan, entre otras cosas, por unos mayores niveles de autonomía y conectividad de las aeronaves; el uso de comunicaciones vía satélite que permitan conocer información de sus intenciones de vuelo en tiempo real; el uso de herramientas automatizadas; la inteligencia artificial y nuevos sistemas digitales que apoyen las labores de los controladores y pilotos; y el empleo de tecnologías virtuales que permitan independizar los lugares donde se ubican muchas de las infraestructuras del sitio donde se gestionan los servicios.

Igualmente, las directrices promovidas por la Unión Europea para el sector del transporte son claras: la digitalización debe ser el núcleo de nuestra industria futura. Esto se manifestó abiertamente en los Días de Transporte Digital, organizados por la Comisión Europea en Tallin el pasado noviembre. En estas jornadas se pusieron en valor los beneficios de la digitalización de nuestros sistemas de transporte, y se manifestó el compromiso de todos los organismos por construir una red de transporte y movilidad más segura, más eficiente y sostenible, resultado de la transformación digital.

¿Qué papel juegan los drones en este avance tecnológico?

La  incorporación progresiva de drones al espacio aéreo es uno de los ejemplos más evidentes del avance de la tecnología aplicada a la navegación aérea, por lo que representa un nuevo paradigma para el cual debemos estar debidamente preparados. Para ello es necesario, por un lado, que tanto los usuarios como las instituciones y los agentes trabajemos de la mano para construir un escenario válido y reconocido por todos. Por el otro, el desarrollo de soluciones digitales que permitan operar en este escenario con garantías de seguridad y eficiencia.

En todos los avances tecnológicos, como puede ser este, siempre hay un gran reto, pero también una gran oportunidad. En el futuro próximo se espera pasar de gestionar varios miles de aeronaves cada día a tener que tratar con decenas o incluso cientos de miles de vehículos aéreos altamente conectados y automatizados; esto transformará la aviación para siempre. Desde ENAIRE estamos convencidos de que solo a través de la digitalización del sector conseguiremos incrementar la eficiencia, la capacidad y la seguridad, reduciendo las emisiones a la atmósfera de las operaciones en ese entorno tan dependiente de la tecnología.

Háblenos algo más de Plan de Vuelo 2020, aprobado el pasado abril. Según hemos sabido, permitirá no solo una mejora de la seguridad y la puntualidad y un importante ahorro económico para las compañías aéreas, sino que también podría devenir en una reducción en los precios de los billetes. ¿Podría relatarnos en qué consiste el plan y cuáles son sus objetivos?

El transporte aéreo tiene una relevancia estratégica para España. Las previsiones indican que el tráfico aéreo aumentará en nuestro país de forma notable durante los próximos años, con una previsión de crecimiento de un 20,1 % en 2020 con respecto a 2016. Este hecho, junto con la ejecución de nuestro plan estratégico, Plan de Vuelo 2020, constituyen los dos grandes retos que tiene planteados ENAIRE.

Este plan estratégico, además de una reducción en la tarifa de ruta del 3 % este año, tiene previstas rebajas adicionales que, junto con la disminución de demoras y la existencia de rutas más directas, producirá mejoras de unos 350 millones de euros. Esto hará mucho más eficiente y competitivo el sistema español de navegación aérea, lo que supondrá una disminución de los costes de las compañías y de todos los agentes involucrados. Este esfuerzo contribuirá, sin duda, a que las aerolíneas puedan ajustar los precios de sus servicios, que responden en todo caso a sus estrategias comerciales.

En cuanto a la seguridad, premisa fundamental en nuestra actividad, ENAIRE llevará a cabo planes de acción específicos que permitirán robustecer el sistema y alcanzar los máximos niveles de seguridad en sus vertientes operativa, física y de prevención de riesgos laborales.

La mejora de la capacidad y la eficiencia del espacio aéreo es otra de las prioridades de nuestro plan estratégico. Los avances previstos en el diseño del espacio aéreo y la incorporación de nuevas tecnologías (en línea con el programa europeo SESAR) permitirán garantizar la fluidez de las operaciones, especialmente en las zonas más congestionadas y en condiciones adversas.

Nuestro compromiso con el crecimiento sostenible se materializará a través de rutas más directas y aproximaciones verdes, con lo que lograremos importantes beneficios medioambientales en términos de reducción de emisiones contaminantes y ahorros en combustible.

El equipo de profesionales de ENAIRE es el elemento fundamental y el motor para la transformación de la organización. Por ello, para impulsar el desarrollo de todo su potencial y talento, este plan también contempla programas de desarrollo específicos en función de las características y necesidades de cada colectivo.

El Plan de Vuelo 2020 impulsará también el desarrollo de nuestro negocio internacional a través de la participación activa en consorcios y alianzas estratégicas. Nos adaptaremos así a los nuevos modelos de prestación de servicios centralizados, aprovechando las oportunidades de negocio.

Háblenos de los conceptos operativos ATM que se están desarrollando en el ámbito del control del tráfico aéreo. ¿Cómo mejorarán la eficiencia de los servicios prestados a las compañías aéreas?

ENAIRE mantiene una apuesta en firme por la modernización de los conceptos operativos y desarrollos técnicos orientados a una mejora de la seguridad, la capacidad y la eficiencia de las operaciones en todas las fases del vuelo.

Por ello, en el marco del Plan de Vuelo 2020 hemos incluido varios planes de actuación, que a su vez forman parte de las líneas maestras de los planes europeos para la implantación de Cielo Único, en los cuales queremos llegar a ser un referente.

La mejora del servicio de control del tráfico aéreo que prestamos en los aeropuertos es una línea estratégica fundamental para ENAIRE. En este sentido estamos trabajando en varios proyectos. Por un lado, la operativa sin ficha de papel, que ya está en marcha en las torres de control de los aeropuertos de Málaga-Costa del Sol y Palma. También se prevé, para 2018, que se implante en la torre del Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Este desarrollo, cuyo fin es reducir la carga de trabajo del controlador, supone un hito en la modernización del sistema de control.

Otro de los proyectos es la implantación de sistemas de torre avanzada (A-TWR) y de toma de decisiones colaborativa (Airport Collaborative Decision Making o A-CDM), que facilitarán un mayor aprovechamiento de la capacidad mediante la mejora en la predictibilidad de las operaciones.

También estamos desarrollando nuevos procedimientos de operación en condiciones de baja visibilidad en aeropuertos (LVP), que minimizarán el impacto que las condiciones meteorológicas adversas tienen en la capacidad del aeropuerto y en su operatividad.

Quiero mencionar también, por su importancia, el proyecto de planes de contingencia ATS/CNS, que prevé la prestación de servicios desde emplazamientos alternativos. El objetivo de este proyecto es mantener la operación en los aeropuertos en caso de contingencia, ante la imposibilidad de prestar servicios desde la torre de control.

Y, finalmente, en aplicación del RD publicado el pasado mes de diciembre, ENAIRE está desarrollando los procedimientos que permitirán la integración de drones en el espacio aéreo controlado, garantizando la seguridad y correcta operación de todos los usuarios.

Por último, háblenos de su experiencia en ENAIRE en sus dos años y medio en el cargo. ¿Qué aspectos cree que han cambiado o mejorado desde su llegada? ¿En qué otros le gustaría ir a mejor?  

Son muchos los procesos que se afrontarán en los próximos años: el Cielo Único Europeo, que plantea importantes exigencias regulatorias; el crecimiento del tráfico aéreo; la evolución de la tecnología; o los procesos de liberalización en el marco internacional. Para superarlos, nos hemos propuesto transformar la cultura organizativa de ENAIRE con el fin de asegurar nuestro liderazgo en este entorno complejo y cambiante. Para ello, ENAIRE cuenta con un excelente equipo de profesionales, que es la piedra angular del Plan de Vuelo 2020.

Mi llegada a ENAIRE coincidió con una etapa de repunte del tráfico iniciada en 2014, y cuyo máximo exponente fue un incremento del 8 % en 2016, seguido de un 6,7 % en 2017. Esta situación se dio con una plantilla muy ajustada. Además, la incorporación de nuevos reglamentos y requisitos ligados a la formación de los controladores del tránsito aéreo requerían un mayor número de efectivos. Por ello, uno de mis primeros empeños fue adecuar la plantilla de ENAIRE a través de autorizaciones anuales de empleo público. En este sentido, nuestros esfuerzos han tenido como resultado la aprobación, en los dos últimos años, de 236 plazas para la incorporación de nuevos controladores, y de 207 plazas del convenio general para técnicos de mantenimiento, operaciones, ingenieros, etc. En total, estamos hablando de 443 plazas, una cifra relevante. Seguiremos trabajando en esta línea para equilibrar las plantillas y mejorar la formación, de acuerdo con los desafíos que tenemos que afrontar en los próximos años.

Otro de los temas que me gustaría resaltar es el importante impulso que hemos dado a la relación y coordinación con nuestros grupos de interés, especialmente con las compañías aéreas, la aviación general y las asociaciones de compañías. La relación con nuestros clientes y usuarios es una línea estratégica fundamental para mejorar la calidad de nuestros servicios, por lo que incorporamos a nuestros planes sus expectativas y necesidades.

También en el ámbito de las personas, motor fundamental de ENAIRE, se han puesto en marcha en este periodo programas concretos de conciliación y mejora del clima laboral. Con todo, continuando con esta línea trabajo ya iniciada, en nuestro plan estratégico se incluye un programa muy ambicioso dedicado a los profesionales que integran nuestra organización.

Y, por último, creo que una aportación fundamental ha sido la puesta en marcha del Plan de Vuelo 2020, del que ya hemos hablado anteriormente, para situar a ENAIRE entre los mejores proveedores europeos. Las iniciativas incluidas en este plan permitirán asegurar la competitividad de los servicios prestados, mejorando los niveles de seguridad, calidad de servicio, eficiencia económica, sostenibilidad medioambiental y clima sociolaboral.

No quiero terminar sin agradecer personalmente a todos los profesionales de ENAIRE el trabajo y esfuerzo aportados hasta la fecha para poner en marcha nuestro plan, y animarlos a continuar avanzando juntos, con motivación e ilusión, para hacer realidad este vuelo que hemos iniciado.