Nanotecnología para preservar la higiene en los filtros de seguridad

Si nos preguntásemos cuál puede ser el lugar con más bacterias de un aeropuerto, probablemente lo primero que se nos vendría a la cabeza serían los lavabos públicos. No obstante, son varios los análisis que refutan esta teoría y que señalan otros puntos del terminal como principales focos de infección.

En noviembre de 2009, un estudio publicado por IntraMed, una web latinoamericana dedicada a profesionales y estudiantes de ciencias de la salud, reveló que las tres zonas del cuerpo humano donde existe mayor presencia bacteriológica son las palmas de las manos, los pies y los antebrazos. Siendo esto así, ¿en qué áreas de los aeropuertos puede haber aún más gérmenes que en los servicios? Según Mic, un medio de divulgación neoyorquino, en los controles de seguridad; más concretamente, en las bandejas utilizadas para este fin. Estos elementos, manipulados a diario por miles de pasajeros de todo el mundo, son hogar de una enorme cantidad de microbios de toda índole, lo que los sitúa entre los objetos más contaminados del aeropuerto.

Philip Tierno, autor del libro The Secret Life of Germs y profesor de microbiología en la Universidad de Nueva York, manifestó ante Mic que cualquier cosa que esté en constante contacto con las manos será siempre una de las más infectas de cualquier aeródromo.

Conscientes de esta incómoda realidad, la dirección del Aeropuerto de Akron-Canton (Ohio, Estados Unidos) decidió implantar el pasado mes de agosto una innovadora solución a este problema mediante la colocación de coberturas antisépticas en los asideros y en el fondo de las bandejas.

La técnica empleada, que a priori pudiera parecer sencilla, encierra en realidad un complejo sistema nanotecnológico diseñado por la compañía NanoTouch Materials, de Virginia, y financiado por el hospital Western Reserve, de Ohio. Ambas entidades han estado colaborando estrechamente en el desarrollo de una solución que pondrá fin a algunos de los problemas de higiene de los filtros de seguridad.

Los revestimientos, adheridos a las bandejas donde los viajeros depositan sus objetos personales, contienen nano cristales minerales que reaccionan a la luz, lo que provoca una oxidación con un poder desinfectante mayor que el de la lejía que elimina los contaminantes orgánicos de manera continua.

Con la incorporación de las coberturas desinfectantes del hospital Western Reserve y NanoTouch Materials, Akron-Canton se convierte en el primer aeropuerto del mundo en emplear esta avanzada tecnología, que ya se está utilizando en otros recintos como escuelas, centros sanitarios o empresas.